Tecnología TITERPLANE
La tecnología BIOCHIP no solo garantiza una elevada estandarización en la producción de los sustratos, sino que, combinada con la tecnología TITERPLANE, proporciona un método de incubación único que permite obtener imágenes de fluorescencia de gran calidad.
En la técnica TITERPLANE, las muestras diluidas se pipetean primero sobre los campos de una bandeja de reactivos de vidrio. Los campos de la bandeja de reactivos son hidrófilos, mientras que la superficie situada fuera de estos campos es hidrófoba, evitando así que las muestras se mezclen entre sí. Una vez pipeteadas todas las muestras, los portaobjetos se colocan sobre las bandejas de reactivos con los BIOCHIPs orientados hacia abajo. De este modo, todos los campos de reacción entran en contacto con las muestras simultáneamente y las reacciones comienzan al mismo tiempo para todas las muestras. Esto evita diferencias en la intensidad de la reacción debidas a variaciones en los tiempos de incubación.
Otra ventaja de la tecnología TITERPLANE y de colocar los portaobjetos sobre las muestras desde arriba está relacionada con la gravedad: los cristales o partículas presentes en las muestras no se acumulan sobre los BIOCHIPs, sino sobre la bandeja de reactivos. Además, la tecnología TITERPLANE evita la evaporación de las muestras, por lo que no es necesaria una cámara de humedad convencional. El resultado son imágenes de fluorescencia óptimas, que pueden evaluarse visualmente o mediante sistemas totalmente automatizados.